RETABLOS CERÁMICOS EN SAN FERNANDO

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Iconografía

Cuando se encarga un azulejo a un artista, la hermandad, el cofrade o el devoto pretende y desea conseguir la reproducción más fidedigna posible de la imagen o imágenes objetos de sus devociones, es decir, se busca un efecto casi fotográfico, dejando poco margen a la interpretación del autor.

En la retablística callejera de San Fernando abundan, por tanto, los primeros planos así como los medios, siendo más escasas las reproducciones de cuerpo completo. Entre estas últimas podemos destacar el retablo al Cristo de la Expiración (Parroquia de San Francisco), el del Cristo del Perdón (Parroquia de la Inmaculada); el calvario de Vera-Cruz (c/ Santiago de Compostela, 1); o el de los titulares de los Estudiantes (Plaza Madre Teresa de Calcuta).

La visión preferida es la frontal o de tres cuartos de perfil, siendo lo habitual enmarcar la imagen en artísticas orlas y cenefas en las que impera la decoración barroca con algunas muestras renacentistas.

En cuanto al fondo, se suelen simular telas de terciopelo o de damasco, aunque como siempre, con algunas excepciones. Así por ejemplo, el retablo al Cristo del Perdón situado en su sede canónica presenta a sus pies un paisaje que recuerda a la cercana playa de la Casería; el de los titulares de la Vera-Cruz (c/ Santiago de Compostela, 1) en el que reproduce el monte Calvario o algunos de la Divina Pastora (c/ Hernán Cortés, 1; c/ Santo Domingo, 19; c/ Manuel Roldán, 6) ambientados en paisajes campestres, ganado incluido.

Por lo general, las imágenes aparecen ataviadas tal y como procesionaban en el momento de la realización del azulejo. Esto da lugar, en algunos casos, a diferencias con la actualidad, lo que confiere un valor histórico al artístico de estas cerámicas. De esta forma, en el retablo de los Estudiantes (Plaza Madre Teresa de Calcuta), la cruz del Señor de los Afligidos aparece sin cantoneras y viste túnica burdeos, siendo morada actualmente. En el misma retablo, la Virgen de la Amargura luce su conocida saya blanca de Carrasquilla y corona, procesionando hoy en día con saya grana y diadema. La Divina Pastora, se nos muestra en algún caso con corona y no con pamela (c/Santo Domingo, 19) o despojada de ambas (c/ Hernán Cortés,1; c/ Bonifaz, 34). Caso curioso es el de la Virgen de la Piedad, pues en dos retablos aparece con diadema (Parroquia de la Pastora; c/ Maestro Portela, 15), en uno con saya roja (Parroquia de la Pastora) y en otro vestida a la usanza hebrea (c/Manuel Roldán) cuando lo habitual es que procesione cada Jueves Santo con saya azul y corona.

En el apartado de curiosidades podríamos indicar algunas, como por ejemplo, el pequeño retablo situado en la casapuerta de la entrada principal del colegio La Salle-Real, en el que se reproduce la imagen del antiguo titular de la hermandad de Cristo Rey; o que en uno de los que flanquean la puerta principal de la iglesia de la Pastora, aparece el Señor de la Misericordia antes de su última restauración; o la existencia de un azulejo localizado en una urbanización de la vecina localidad de Chiclana de la Frontera, en el que Jesús de los Afligidos se nos muestra en la poco habitual postura de cautivo, con las manos atadas en una ceremonia de besamanos; o la original cerámica situada en la casa de hermandad del Nazareno, en la que aparecen, además de los titulares, hermanos revestidos con la túnica procesional, músicos y cargadores.

Mención aparte merece las pequeñas placas cerámicas distribuidas por el añejo barrio de la Pastora, dispuestas señalando las estaciones del Via-Crucis que cada cuaresma se reza con el titular de la hermandad de la Misericordia, obras de Alfonso Berraquero (1998).

 

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